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El físico experimental alemán Georg Christoph Lichtenberg (1742-99) una vez dijo: "Donde antes estaban las fronteras de la ciencia ahora está su centro". La ciencia no sólo desplaza las fronteras, también las rebasa - no sólo las fronteras que están en nuestras cabezas, también las que conciernen a otros países y culturas.
El trabajo científico requiere una voluntad para aceptar los desafíos de lo desconocido, y abrirse a lo nuevo: ya sea para investigar en campos científicos innovadores, o para realizar esfuerzos de colaboración con científicos de otras disciplinas y culturas. Actualmente es inimaginable una ciencia sin cooperación internacional. Y el progreso tecnológico nos está ayudando en esto. Nos permite intercambiar información rápidamente y desarrollar debates. Al hacerlo, el mundo se hace más pequeño y las fronteras comienzan a perder su sentido.
Esto también es evidente considerando las dimensiones mismas que ha alcanzado la ciencia en la actualidad. Mientras que hace un siglo la escala prevalente abarcaba un rango de mili a kilo, actualmente todos hablan de nano y mega, o giga. La palabra griega nano significa "enano" y, como prefijo, señala una unidad de medida que representa una mil-millonésima parte (10-9) de un todo. Los científicos del Max Planck trabajan con estas dimensiones, por ejemplo, cuando desarrollan transistores de última generación o medios de almacenamiento informático. Ahora podemos ver en el mercado los primeros productos que declaran nano ingredientes. Y cualquiera que posea una cámara digital sabe de mega pixeles y probablemente produce gigabytes en datos de imagen. Estas dimensiones, hace sólo unas pocas décadas, estaban limitadas exclusivamente a los círculos científicos.
Los pre-requisitos para estos horizontes extendidos son los nuevos descubrimientos científicos y los métodos mejorados de medición, los que nos proveen con una mejor comprensión de los procesos hasta el nivel atómico, así como también de una visión más profunda del espacio exterior. Esto hace posible que los investigadores en todo el mundo puedan realizar observaciones emocionantes que nos abren mundos totalmente nuevos. En este proceso los científicos adquieren conocimientos fascinantes, y es la intención de esta exposición compartir estos conocimientos con usted.
Lo invito a experimentar el Túnel de la Ciencia, y aprender cómo los últimos descubrimientos científicos están causando también un impacto en nuestro diario vivir: El desarrollo de nuevos materiales en el nivel nanométrico tales como nuevos materiales adherentes que funcionan de acuerdo a los principios de los pies de un insecto, o revestimientos a prueba de rayas basados en una estructura de madreperla, que debe su dureza a una estructura compuesta por capas inorgánicas y un tipo de adhesivo orgánico.
Una mejorada comprensión de las interacciones bioquímicas de nuestros cuerpos, y en particular la importancia de los genes, está ayudando a desarrollar nuevos métodos terapéuticos para tratar las enfermedades. Con la ayuda de la investigación biomédica, hay esperanza de que finalmente venceremos en la guerra contra las epidemias, como la tuberculosis y el HIV. Las revelaciones que conciernen el funcionamiento del cerebro están respondiendo interrogantes sobre como percibimos nuestro entorno y como interactuamos unos con otros.
Los descubrimientos de investigaciones sobre el clima y la ecología nos están ayudando a entender los problemas medioambientales globales. Y las labores en el área de las fuentes energéticas renovables nos pueden proveer de soluciones para cubrir las necesidades energéticas de una población mundial en crecimiento. Esta exposición también lo invita a tomar un viaje a través del tiempo y el espacio: para observar cómo se formó el universo, como las galaxias se funden y como los hoyos negros desvían a las estrellas de su curso. Lo invito a experimentar la fascinación de los mundos y tecnologías misteriosas del mañana. Y con eso en mente, quisiera concluir con una cita de Justus von Liebig (1803-1873), uno de los más importantes químicos alemanes: "Actualmente la ciencia sólo comienza a volverse interesante en el punto donde termina".
Peter Gruss, Presidente de la Sociedad Max Planck para la Promoción de la Ciencias
Max Planck, Túnel de la Ciencia, CONICYT, |