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Ligia Gargallo, profesora del Departamento de Fisicoquímica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, ha recibido recientemente el premio L´Oréal-UNESCO "Para las Mujeres en la Ciencia", dotado de 100 mil dólares, por sus contribuciones al entendimiento de las propiedades de la solución de polímeros.
De esta manera, y por primera vez, una chilena se une a una selecta lista de otras 100 científicas premiadas, procedentes de 45 países, cuyas investigaciones han aportado a mejorar la calidad de vida de millones de individuos y familias de todo el mundo; a través de la creación de tratamientos nuevos para enfermedades y la producción de alimentos, entre otros temas.
Gargallo, quien es Doctora en Ciencias Químicas, de la Universidad de Liege en Bélgica, fundó en 1974 el Laboratorio Fisicoquímico de Macromoléculas, considerado uno de los más productivos para el estudio de la ciencia de polímero a nivel internacional y a través del cual ha hecho contribuciones pioneras. Todavía conmovida por las resonancias de este gran logro para la ciencia chilena, la investigadora dedicó un espacio a reflexionar sobre diversas facetas de su larga y prolífica carrera.
¿Qué significa para usted este premio de L'Oreal-UNESCO?
El haber sido laureada es un gran honor y una gran responsabilidad. El jurado que otorgó este premio está formado por eminentes científicos en el área de nuestra investigación. Entre ellos el Profesor De Gennes, Premio Nobel en Física de Polímeros. Es un reconocimiento a nuestro quehacer, a toda una vida de trabajo duro, con mucho compromiso y pocos recursos. Constituye, en verdad el reconocimiento máximo que como grupo podríamos esperar.
¿Por qué escogió como tema de investigación los polímeros?
La motivación fue a través de mi Profesor Tutor en Bélgica donde obtuve mi doctorado investigando precisamente sistemas poliméricos. Considero que estas moléculas gigantes constituyen -por sus características, porque están en todas partes, porque tienen un pasado conocido aunque no entendido- un enorme desafío para el investigador, tanto en su comportamiento en solución, como en estado sólido o en interfaces.
Si usted tuviera que definir las aplicaciones prácticas de sus investigaciones ¿cuáles mencionaría?
Las aplicaciones prácticas posibles de nuestra investigación básica son enormes. Por mencionar sólo una, en Medicina: la liberación controlada de drogas.
Entre su rol de científica y su rol de mujer-madre-esposa, ¿cuál le ha sido más difícil desempeñar durante su vida?
Es difícil separar roles. Uno es un ente integral. Pero independientemente de la gran satisfacción que tiene, ser madre ha sido el rol más difícil de desempeñar. Es un problema complejo, con muchos imponderables y muy trascendente.
¿Tuvo dificultades o conflictos con su medio, durante su larga carrera, por el hecho de ser mujer?
El hecho de ser mujer no me ha generado dificultades ni conflictos.
¿Por qué considera usted que existen pocas mujeres en el mundo de la investigación científica?
Por un problema cultural social. Y posiblemente no se puede descartar la autoexclusión. El mundo de la investigación científica es muy demandante. Debe existir una gran motivación, pero la capacidad es la misma en los diferentes géneros.
Fondecyt desde sus inicios
¿Cuál ha sido su relación con CONICYT y cómo siente que le ha respondido la institución?
He tenido una estrecha relación con CONICYT, como usuaria y como asesora. Estuve a cargo de las Becas de la institución y de la Acreditación de los Programas de Doctorado. Fue una tarea intensa y de mucha responsabilidad. El objetivo de la Acreditación era poder asignar los dineros fiscales lo más eficientemente posible en Programas con un respaldo académico y masa crítica adecuados.
Me sentí también muy honrada en pertenecer al Comité Asesor del ex Presidente de CONICYT Enrique D´Etigny. Se discutieron y propusieron nuevos Programas para Apoyar a los investigadores. Fui coordinadora del Grupo de Estudios del Área de Química. Como usuaria he tenido Proyectos Fondecyt desde que se creó este fondo, y coordiné una Línea Complementaria en nuestra especialidad.
La Institución me ha respondido muy bien.
A su juicio, ¿qué podría hacerse en Chile para incentivar el desarrollo científico y tecnológico?
Asignar más dinero a la investigación básica incrementando sustancialmente el Fondecyt. Estamos compitiendo a nivel internacional con recursos mínimos. Se requiere un equipamiento mayor para hacer ciencia de frontera.
¿Cree que los resultados obtenidos de la investigación científica resultan hoy más accesibles al consumidor final que hace 50 años?
Sí, hoy día los resultados obtenidos de la investigación científica evidentemente son más accesibles al consumidor final que hace 50 años.
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