Bioenergía

El crecimiento de la economía mundial presenta importantes desafíos a la energía futura y Chile no está ajeno a los problemas que conlleva un desarrollo energético seguro, eficiente y sustentable. El país debe redoblar sus esfuerzos para alcanzar una mayor diversificación energética y desarrollar recursos energéticos propios.

El país cuenta con condiciones ventajosas para aumentar la producción de biomasa de manera sustentable. Las condiciones naturales de Chile (clima, suelo, diversidad de especies terrestres y acuáticas), y también nuestro capital humano, indican que existen posibilidades de acrecentar la disponibilidad de materia prima para abastecer plantas industriales de producción de combustibles sólidos, líquidos y gaseosos. Sin embargo, el país necesita aumentar su investigación y desarrollo en este campo de la bioenergía para que ésta pueda competir y aumentar su participación dentro de la matriz energética.Teniendo presentes los lineamientos de la política energética y lo que tiene relación  con la búsqueda de la optimización de la matriz energética, a través de diversificación de las fuentes, se ha planteado que una de las opciones de respuesta es la bioenergía, sector que si bien está presente hoy como recurso energético, no ha logrado ocupar todos los espacios posibles.

Es por ello que FONDEF de CONICYT, junto a la Comisión Nacional de Energía (CNE) han decidido incentivar esta área mediante un programa de I+D de manera de fomentar la búsqueda de soluciones para los problemas que aún hacen que la bioenergía no se incorpore con fuerza en la matriz energética nacional.

Propósito

Contribuir a aumentar la competitividad y participación de la bioenergía en la matriz energética, resolviendo aspectos críticos en la cadena de valor de los biocombustibles (líquidos, sólidos y gaseosos) mediante el apoyo a actividades de investigación y desarrollo que avancen en este sentido.

Descripción

Se podrán presentar proyectos de investigación y desarrollo en uno o varios de los siguientes temas:

  • Producción sostenible de biomasa para fines energéticos.
  • Logística eficiente de biomasa (recolección, acopio, transporte, bodegaje, entre otros).
  • Pretratamiento de biomasa (secado, densificación, pelletización, torrefacción, entre otros) para reducir costos de manejo y transporte y/u otros para adecuarla a los tratamientos termoquímicos o bioquímicos posteriores orientados a la producción de combustibles sólidos, líquidos o gaseosos.

Para lo anterior, deberá considerarse las distintas condiciones geográficas y climáticas de nuestro país y los factores de aprovisionamiento y estacionalidad en cada situación.

En el caso específico de este concurso, se entenderá como biomasa toda aquella materia orgánica disponible en forma sostenible, incluyéndose para este efecto a:

Biomasa de origen primario: cultivos con fines energéticos de especies arbustivas, arbóreas y pastos, de plantas acuáticas  (incluidas macroalgas y microalgas), cultivos oleaginosos que no tengan fines alimentarios y cultivos de especies ricas en hidratos de carbono.

Biomasa de origen secundario: desechos agrícolas y agroindustriales (subproductos orgánicos de la agricultura o de actividades productoras de alimento), desechos forestales y madereros, desechos animales, residuos sólidos urbanos y los provenientes del tratamiento de aguas servidas, domésticas e industriales.

 

CONTEXTO:

El país cuenta con condiciones ventajosas para aumentar la producción de biomasa de manera sustentable. Las condiciones naturales de Chile (clima, suelo, diversidad de especies terrestres y acuáticas), y también nuestro capital humano, indican que existen posibilidades de acrecentar la disponibilidad de materia prima para abastecer plantas industriales de producción de combustibles sólidos, líquidos y gaseosos. Sin embargo, el país necesita aumentar su investigación y desarrollo en este campo de la bioenergía para que ésta pueda competir y aumentar su participación dentro de la matriz energética.

El uso de biomasa en la matriz es bajo, sin embargo el desarrollo de los biocombustibles y el biogás a partir de ella ofrecen una oportunidad aún mayor de sustituir combustibles fósiles, reduciendo así nuestra dependencia de importaciones, situación que se traduciría en el desarrollo de una nueva industria en el país.

Teniendo presentes los lineamientos de la política energética, y lo que tiene relación  con la búsqueda de la optimización de la matriz energética, a través de diversificación de las fuentes, se ha planteado que una de las opciones de respuesta es la bioenergía, sector que si bien está presente hoy como recurso energético, no ha logrado ocupar todos los espacios posibles.

Hasta el momento las iniciativas de investigación y desarrollo se han centrado más bien en avanzar en la identificación y optimización de los procesos termoquímicos o bioquímicos necesarios para transformar las materias primas en combustibles finales para usos específicos. En este último ámbito cabe destacar la adjudicación por Innova Chile de CORFO de dos consorcios tecnológico-empresariales durante el año 2008 orientados a la producción de biocombustibles a partir de material lignocelulósico. Complementando estas iniciativas, la misma entidad ha convocado durante el año 2009 a la postulación de consorcios tecnológico-empresariales para la obtención de biocombustibles a partir de algas.

Sin embargo, en Chile se observan dificultades adicionales que es necesario resolver, tanto en los aspectos relativos a la obtención sustentable de cantidades suficientes de materias primas para abastecer una planta transformadora, como el conocimiento difuso de las especies que se podrían explotar en terrenos no agrícolas para satisfacer demanda de materias primas. También hay camino que recorrer en cuanto a innovaciones a nivel biotecnológico para el mejoramiento de especies vegetales para estos fines, la combinación y simbiosis de especies en cultivo, los sistemas logísticos y sus aspectos técnico-económicos, las estrategias de pretratamiento de la biomasa  para reducir costos de transporte a las plantas transformadoras y la adecuación de la biomasa a los procesos termoquímicos o bioquímicos posteriores.

En este sentido, existen brechas y oportunidades adicionales en Chile para un esfuerzo sostenido, público  y privado, de investigación, desarrollo e innovación. Es por ello que FONDEF de CONICYT, junto a la Comisión Nacional de Energía (CNE) han decidido incentivar esta área mediante un programa de I+D focalizado en algunos de los aspectos mencionados.